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20091207

ENSAYO: Mujer, la vida es más suave, vívela!

Para desconectar el cerebro un poco:
Lamentablemente el hombre se niega a reflexionar sobre temas verdaderamente importantes por el miedo de usar su cerebro. En cambio, lo sobresaturamos con noticias basura que salen y entran de la política al medio del espectáculo alimentándose mutuamente hasta formar una masa obesa y deforme. Esta es la interfaz generalizada de los medios hoy por hoy. Es la explosión de la información pero la implosión del significado. Dentro de este mundo lo que ha robado reflectores esta semana es el nuevo sencillo de Alejandro Fernández titulado “unas nalgadas” lo cual a causado molestias y muchos dolores de cabeza a los medios y movimientos feministas.

Sobre los movimientos feministas hay poco que decir pues tal parece que se han dejado llevar por la ira más que por el análisis profundo y bien estudiado, pero sobre algunos medios las reacciones que han llevado a cabo me sorprenden: a partir de la salida del priísmo se ha luchado y pugnado desde la silla de los medios de comunicación por una apertura total reflejada en una libertad de expresión que se mueva en tiempo y en espacio al mismo tiempo y con un nivel óptimo de claridad y desempeño informativo. Hoy que estamos día a día un paso más adelante, nos asustamos.

Si bien la letra de la canción podría resultar incómoda y de mal gusto la exageración y la cantidad de conceptos que se le han atribuido a partir de la imaginación de algunas “comunicadoras” es irrisible y sólo demuestra la falta de criterio y el rezago intelectual de las que son objeto y en un afán de inseguridad lo derraman y esparcen a su auditorio: el feminismo les sobrepasa y afecta su calidad expositiva olvidando la imparcialidad.

Feminismo e inseguridades:
El gran periodista y novelista norteamericano Norman Mailer, a fines de los sesentas, declaró ante Orson Welles en un programa que era trasmitido de costa a costa: las mujeres deberían de vivir en jaulas. Claro, como era de esperarse, las únicas que se estremecieron ante tal declaración fueron las feministas ¿Porqué? Estaban encerradas, como desafortunadamente lo siguen estando, en un papel de inferioridad y sensibilidad discursiva. El resto de los medios y población simplemente lo castigó de la manera más civilizada para un pueblo que goce de llevar este nombre: Cuando norman intentó postularse para la alcaldía de nueva York sus comentarios pesaron y simplemente no fue electo.

Hablamos de un hombre que declaró en la época más incendiaria, y precisamente la menos inteligente del movimiento feminista: la única verdad es que la primera responsabilidad de una mujer probablemente sea permanecer en la tierra el tiempo necesario para encontrar el mejor compañero posible, y concebir hijos que mejoren la especie. Dichas declaraciones le ganaron el odio exacerbado y el profundo desprecio de las mujeres. Pero el inteligente escritor en lugar de encerrarse en un discurso laberíntico y estúpidamente inconciente, las enfrentó publicando en 1972 “el prisionero del sexo”. En dicha obra analiza minuciosamente numerosos panfletos, artículos, ponencias y oratorias de destacadas feministas para deconstruir y buscar, exitosamente, la fragilidad del discurso feminista y concluye: las mujeres deben de tener una vida que les permita buscar su propio derecho a tener un compañero y no habrá búsqueda libre hasta que ellas se liberen. Dejemos entonces que las mujeres sean lo que quieren y lo que pueden. Dejemos que cohabiten con elefantes, si así lo desean, o hagan el amor con mastínes. Démosles la libertad y dejemos que la quemen, que la vuelen, que hagan de ella el triunfo o la derrota. Dejémosles concebir sus hijos y matarlos en el útero, si así lo creen necesario, viajar a la luna, escribir la gran novela norteamericana. Y que sus maridos las envíen a trabajar con una cesta de comida y un cigarro. Podrán legislar, encarcelar, y vestir uniforme; morir de cualquier enfermedad masculina: la primera de ellas, los años de agobio; así aprenderán que las mujeres realizan tareas onerosas mientras los hombres trabajan para sus yo, que no sólo son onerosos sino a veces insanos. De este modo las mujeres podrán intentar vivir con yos masculinos dentro de su propio cráneo: los hombres las aplaudirán ¡no es cierto!

Mailer no fue odiado por machista, fue despreciado por las feministas por que puso el dedo en la herida. Una llaga que aún molesta y sangra pues sigue doliendo.

Medios de comunicación e intelectuales ¿prostitución o maridaje?
El problema en el caso que aquí abordo se centra principalmente en el escaso margen de manejo que tienen de la libertad los llamados “intelectuales”. Si ocultar los hechos es una de las tareas del político, nombrarlos es una de las tareas del comunicador. Para concretar la idea basta mencionar que el arte es el reflejo de la sociedad. El peligro del machismo no está en una burda canción, sino en el pensar generalizado y solapado por la irreflexión política e intelectual: Grupos de poder que sólo sirven para delimitar y preservar eso que les brinda credibilidad y estatus. Esto sucede por que el intelectual en México ha adquirido un poder político igualable al de los servidores pero con la gran ventaja de que no tiene que responder por sus actos. Con este poder el intelectual inserto en los medios de comunicaciones produce programas, estereotipos de lo que debería ser la mujer, ya sea entre los narcotraficantes, ya sea entre los políticos o ya sea en la vida diaria. El intelectual es alguien privilegiado con información por lo que no se puede decir que no tiene la capacidad de decidir, pero no lo hace: dónde están las mujeres asesinadas en el norte ¿y las del estado? ¿Cuál es el papel de la mujer en las comedias? ¿Y la mujer objeto promovida por la misma mujer? La seudo escritora Elena Poniatowska es un ejemplo de este tipo de intelectual que hoy, también se ofende. O ya se nos olvidó que perdió una demanda por tergiversar la información de sus entrevistados al mismo tiempo que en nueva York recibía un premio de manos de sus amigas feministas de los premios “courage awards” ¿error de apreciación o de omisión?

¿No hay más temas en las agendas de la política nacional e internacional verdaderamente preocupantes? ¿Tan débiles somos y tan pequeños mentalmente nos consideran los medios como para dar por hecho que necesitamos de ellos para interpretar una canción?

La fama ilimitada que se le ha dado a la canción del potrillo sobre pasa por mucho el análisis o las consecuencias que el verdadero machismo exacerbado puede provocar. La canción es de mal gusto, SÍ, pero no es mejor o peor que las de otros intérpretes ya sea en inglés o en español. Si no gusta, no la escuche. Castigue al compositor y al cantante no adquiriendo su obra y no acudiendo a los conciertos. Estos son actos que llevaría a cabo cualquier nación libre y democrática con o sin ayuda de unos medios y comunicadores servilistas, tarados y con una mínima capacidad de reflexión.

A todos los medios e intelectuales que gritan el retiro de la canción cometen un gran error. Esto significaría retroceder el poco espacio que hemos ganado desde aquel priísmo censurador y paternalista. La libertad de expresión es un concepto recién llegado a la esfera pública. Nadie nace sabiéndolo utilizar, todo es parte de un proceso y como tal tenemos que aceptar los claroscuros de éste.

La música es vida que bulle. Escuche la canción, diviértase, reflexione en silencio y después continúe su camino por la vereda de las notas delicadas y tersas que viajan por el pentagrama como suaves murmullos de Dios. Hay un mundo allá fuera esperando por ti, el cantautor; LENINE. De lo mejor que he escuchado y libre de comentarios conservadores llenos de moho y ropa íntima quemada.

Brindo por Mailer, por la canción de Fernández y por paquita la del barrio y su fiel seguidora intelectual y sancho inseparable ideológicamente, la leona dormida.

Para todos ustedes, El Predicador Moral.

P. D. YO TAMBIÉN LES AMO!

20091201

ENSAYO: Pactos diabólicos: una mirada más allá desde la música.

Los genios musicales ¿pactos satánicos o leyendas absurdas?


"Ninguna disciplina puede ser perfecta sin la música; sin ella nada existe. Se afirma que el mundo mismo fue compuesto de acuerdo a una cierta armonía de sonidos y que el mismo cielo gira bajo la modulación de la armonía" ("Etimologías", Iii, 17.1).


En la antigüedad la maldad era uno de los tantos sinónimos de inteligencia, al menos en lo que a la música se refiere. De Compositores e interpretes la historia musical da cuenta de ello. Mozart, Tartini, Paganini, Wagner, y más recientemente b. b. King y Peter Gabriel. Sin duda la complejidad de sus asombrosas composiciones une a todos estos personajes. De todos aquellos grupos metaleros o roqueros tales como Marilyn Manson, korn, Ossy Osborn y sepultura no queda más que decir que la mercadotecnia los ha acercado al culto de Belcebú más como estrategias publicitarias y exceso de psicotrópicos que vínculos verdaderamente malignos. No debemos confundir faramalla y extravagancia en el escenario con ingenio compositor. si bien paganini, usaba ya ciertos símbolos en el escenario que denotaban un aparente maridaje con Satán esto era propiciado más como burla a la racionalidad europea que como un verdadero pacto diabólico.

Varios artículos ya dan cuenta de intérpretes y compositores que aparentemente le han vendido su alma a algún ente relacionado con el inframundo para obtener a cambio habilidades o revelaciones que les permitan incrementar sus capacidades pero en la mayoría de los casos éstas no son mas que falsas interpretaciones ocasionadas por el contexto, en el caso de la música sacra relacionada con la cultura judeocristiana, O debido a pretensiones de aquellos que aparentemente ignoran la superioridad técnica alcanzada por los supuestamente poseídos. No nos engañemos, detrás de todo esto no queda más que la justificación de las aburridas y tediosas composiciones actuales que al no poder establecer algún contacto creativo con el supuesto mundo de las tinieblas se transforman en melodías monótonas.

El asumir, tal y como se ha venido haciendo, que la genialidad musical tiene una estrecha relación con entes perversos sería desdeñar el esfuerzo así como ignorar los avances alcanzados en la música por todos aquellos involucrados en novelas fantásticas. Que si Mozart y la francmasonería, que si Warner y sus mensajes secretos que llevaron a Hitler a cometer los más horrendos crímenes del siglo pasado, que si Niccolo paganini y sus 24 caprichos dictados a la luz de la luna por un emisario de la oscuridad, que si escuchas de manera inversa la música de JuanGa invocarás al mal, que si luzbel le dictó en sueños a Tartini la sonata para violín “el trino del diablo”, que si la Trevi era una mensajera de Lucifer, que si los violines de Giuseppe guarneri del jesú encerraban al diablo mismo… así son las historias formuladas por un occidente tan racional, tan intelectual, tan avanzado, tan absurdo.

Efectivamente, a lo largo de la historia del siglo XX ha existido la maldad dentro del pentagrama pero no debemos olvidar que ésta ha sido propiciada más por seres humanos, Hitler, Stanley y Lenin, que por demonios. El progreso en ciencias como el psicoanálisis, la psiquiatría y la neurología nos dan la razón. La música, dice Ralph Adolphs y Gardner, permite al ejecutante y/o compositor ejercitar ciertas partes del cerebro que de otra manera no se utilizarían. Esto provoca un mayor flujo de sustancias naturales y por tanto mayor actividad en el individuo. En algunos casos extremos es tanta la excitación neuronal que se puede llegar a experimentar ataques parecidos a los epilépticos e incluso llegar al desmayo. Una vez expuesto esto podemos darnos cuenta por qué grandes mentes, desde inventores, escritores, compositores y asesinos, han estado asociadas con alguna actividad musical, y del porqué durante siglos el pensamiento religioso incineró en las hogueras del medioevo parte del progreso a costa de todos esos cerebros brillantes teóricamente posesos por Bafomet.

Justificar la creación de los 24 caprichos, Tristán e Isolda, el anillo de los nibelungos, Orfeo, el cuento del soldado, la sinfonía #12, 32, 22 y 24 como productos de pactos diabólicos sería desdeñar el estudio incansable de mentes brillantes comprometidas con una actividad tan elevada como la música. Ni pactos malignos ni influencia divina hay detrás de algo que es mucho más delicado y complicado, y no por que lo veamos desde una visión ateísta pues tomarlo así correspondería más a una interpretación occidental del hecho. Analicemos: en culturas orientales tan alejadas de las dicotomías y polaridades la música tiene un significado distinto. en el budismo (Yeombul, Hwacheong y beompae), por ejemplo; el genio musical corresponde al adelanto espiritual, mas como el resultado de un trabajo constante que como pactos con entes; en el sufismo (Zolnun y Ibn Faredh), la música ayuda a lograr niveles superiores de concentración los cuales permiten establecer el puente entre cuerpo y alma; para el hinduismo (Sangita-ratnakara) la relación entre expresión espiritual y el sonido es indisoluble pues es la conjunción entre el aliento y el fuego. Detrás de todo esto intérprete y compositor trabajan bajo la premisa del crecimiento mental. Por eso la música del medio y lejano oriente continúa moviéndose, en evolución constante. Incluso para los griegos, bajo la visión pitagórica, la armonía que viene del universo, la "armonía divina", penetra en la música, y purifica, calma, ennoblece y produce la reconciliación entre alma y cuerpo.

Pero En nuestro occidente diabólico y estático, tan lejano ya de sus orígenes griegos, Hace ya más de un siglo el filósofo alemán Nietzsche profetizaba:

Lo que cuento es la historia de los dos próximos siglos. Describe lo que sucederá, lo que no podrá suceder de otra manera: la llegada del nihilismo. Esta historia ya puede ser contada ahora, porque la necesidad misma esta en su acción. Este futuro habla ya en cien signos; este destino se anuncia por doquier; para esta música del porvenir ya están aguzadas todas las orejas (Nietzsche;2001 :31).

Y con justa razón. Si todo progreso en la música lo hemos interpretado desde un punto peyorativo no nos queda más que apelar a la repetición para no ser juzgados. La nueva cultura del remake, del cover, del plagio nos da la razón.

Si para regresar a la prosperidad musical olvidada desde el siglo XX y dejar de lado el regué ton, el pop, el Pink punk, el pop y todos esos géneros de acordes sencillos, que sólo intentan de mala manera recordar una etapa melancólica que muchos de nosotros ni siquiera vivimos, el occidente tiene que acudir a supuestos pactos diabólicos ¡qué así sea!

Todos Aquellos que después de leer esto aún insisten en el tema aquí les dejo algunas recomendaciones dónde seguramente podrán encontrar algún demonio: Antonin Dvorák (1841 1904) "Cert a Kaca" ("Catalina y el diablo"; El checo Bedrich Smetana (1824 1884) con "Certova tena" ("El muro del diablo; Hoffmann con "Die Elixiere de Teufels" ("Los elixires del diablo"; el alemán Giacomo Meyerbeer (1791 1864), , "Robert le diable" ("Roberto el diablo") y Victor Massè y su "La fiancèe du diable" ("La novia del diablo".

Miguel Alejandro (predicador moral)