20121111

CHINA, el futuro mega-urbano.

CHINA, el futuro mega-urbano. Hablaré de el que es Probablemente uno de los centros industriales, empresariales y culturales más importantes del siglo XXI, sin ceder a la futurología: el sistema regional metropolitano de Hong Kong-Shenzhen-Cantón-delta del río de las Perlas-Macao-Zhuhai. Miremos al futuro megaurbano. Este sistema espacial se extiende por 50.000 km.', con una población total de entre 50 y 60 millones, según dónde se definan las fronteras. Sus unidades, esparcidas en un paisaje predominantemente rural, presentan una conexión funcional diaria, comunicándose mediante un sistema de transportes multimodal que incluye trenes de alta velocidad, ferrocarriles, autovías, carreteras comarcales, aerodeslizadores, lanchas y aviones. Nuevas autopistas siguen en construcción y se duplican las vías de comunicación. Un sistema de telecomunicaciones de fibra óptica de última generación conecta toda la región internamente y con el mundo, vía estaciones terrestres y telefonía celular. Existen cinco aeropuertos y dos más en construcción en Hong Kong, Macao, Shenzhen, Zhuhai y Guangzhou, con una capacidad prevista de tráfico de pasajeros de 150 millones anuales. También se siguen construyendo más puertos de contenedores en North Lantau (Hong Kong), Yiantian (Shenzhen), Gaolan (Zhuhai), Huangpo (Guangzhou) y Macao, sumando en total la mayor capacidad portuaria del mundo en un emplazamiento determinado. En la raíz de este asombroso desarrollo metropolitano se encuentran diversas problemáticas. Este proceso acelerado de industrialización orientada a la exportación y conexiones comerciales entre China y la economía global condujo a una explosión urbana sin precedentes. La Zona Económica Especial de Shenzhen, en la frontera de Hong Kong, creció de cero a 1,5 millones de habitantes entre 1982 y 1995. Los gobiernos locales de toda la zona, con abundantes fondos procedentes de los inversores chinos de ultramar, se embarcaron en la construcción de importantes proyectos de infraestructura, el más asombroso; la decisión del gobierno local de Zhuhai de construir un puente de 60 km. sobre el Mar de China Meridional para conectar por carretera Zhuhai y Hong Kong. Mar de China Meridional La Metrópolis de China Meridional, aún en proceso de creación, pero una realidad segura, es una nueva forma espacial. No es la megalópolis tradicional identificada por Gottman en los años sesenta en la costa noreste de los Estados Unidos. A diferencia de este caso clásico, la región metropolitana de Hong Kong-Guandong no está compuesta por la conurbación de sucesivas unidades urbanas/suburbanas, cada una de ellas con una autonomía funcional relativa. Se está convirtiendo rápidamente en una unidad interdependiente económica, funcional y socialmente, más aún después de que Hong Kong pasó a ser parte formal de China en 1997, mientras que Macao se unió a la bandera en 1999. Pero existe una discontinuidad espacial considerable en la zona, con asentamientos rurales, terrenos agrícolas y áreas subdesarrolladas que separan los centros urbanos, y fábricas industriales diseminadas por toda la región. La columna vertebral real de esta nueva unidad espacial son sus conexiones internas y la más indispensable con la economía global mediante los múltiples vínculos de comunicación. Los flujos definen las formas y los procesos espaciales. Dentro de cada ciudad, dentro de cada zona, tienen lugar procesos de segregación y segmentación, en un patrón de variación interminable. Pero esa diversidad segmentada depende de una unidad funcional, marcada por infraestructuras gigantescas con un uso intensivo de la tecnología, y que parecen conocer como único límite la cantidad de agua dulce que la región puede aún recuperar de la zona del río Tung Chiang. La Metrópolis de China Meridional, pasó de ser vagamente percibida, en la mayor parte del mundo, como una ciudad rural a ser el rostro urbano más representativo del siglo XXI. Las tendencias actuales apuntan en la dirección de otra mega ciudad asiática a una escala aún mayor cuando, a comienzos del 2013, el corredor Tokio-Yokohama-Nagoya (ya una unidad funcional) se conecte con Osaka-Kobe-Kyoto para crear la mayor aglomeración metropolitana de la historia humana, no sólo en cuanto a población, sino en cuanto a potencia económica y tecnológica. Así pues, pese a todos sus problemas sociales, urbanos y medioambientales, las megaciudades seguirán creciendo, tanto en tamaño como en atractivo para la ubicación de las funciones de alto nivel y en la elección de la gente. El sueño ecológico de comunas pequeñas casi rurales se verá empujado a la marginalidad contracultural por la marea histórica del desarrollo de las megaciudades. Porque las megaciudades son: A) Centros de dinamismo económico, tecnológico y social en sus países y a escala global. Son los motores reales del desarrollo. El destino económico de sus países, ya sea en los Estados Unidos o en China, depende de los resultados de las megaciudades, a pesar de la ideología de pueblo pequeño que aún es dominante en ambos países; B) Son centros de innovación cultural y política; C) Son los puntos de conexión con las redes globales de todo tipo. Internet no puede saltarse a las megaciudades: depende de las telecomunicaciones y los «telecomunicadores» ubicados en esos centros. Sin duda, algunos factores aminorarán su ritmo de crecimiento, dependiendo de la precisión y efectividad de las políticas diseñadas para limitarlo. La planificación familiar está funcionando, pese al Vaticano, así que cabe esperar que continúe el declive actual de la tasa de nacimientos. Las políticas de desarrollo regional quizás puedan diversificar la concentración de puestos de trabajo y población a otras zonas. Y preveo epidemias a gran escala y la desintegración del control social, que harán a las megaciudades menos atractivas. Sin embargo, en general, aumentarán en tamaño y dominio, porque siguen nutriéndose de población, riqueza, poder e innovadores de su extenso entorno. Además, son los puntos nodales que conectan con las redes globales. Así que, en un sentido fundamental, en la evolución y gestión de esas áreas, se está jugando el futuro de la humanidad, y del país de cada megaciudad. Son los puntos nodales y los centros de poder de la nueva forma/proceso espacial de la era de la información: el espacio de los flujos.

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